Con mis grandes amigos Porfirio y "Chino" Meza visitiendo
la gloriosa casaquilla de la GUE Santa Isabel, campeones regionales del
centro del Perú. Jugamos grandes partidos en el Estadio
Isabelino
cuya cancha la hicimos con nuestras propias manos. Fuimos todos a
cortar
"pasteles" de grass en la rivera del rio y liderados por nuestro
director
Héctor Zegarra cargamos entre dos o entre tres esas grandes
"champas"
que llevamos en camiones y tendimos como una alfombra verde llena del
cariño
de los cinco mil isabelinos. |
El patio de honor de la GUE Santa Isabel, en donde
formamos
cada mañana al llegar y salir para almorzar y cada tarde. Los
auxiliares
se lucían revisando los uniformes y "corrigiendo" a los
indisciplinados.
Cuando aprendimos a terminar en risas todos estos intentos de
"salvarnos"
nuestra vida escolar mejoró mucho, se alejó el miedo
tánto
como cuando descubrimos que el suboficial premilitar padecía de
sordera. En el salón el "Chino" Pecho le gritaba
"Sordo ..."
y todos poníamos cara de aguantar la risa, ese instructor nunca
supo quién
iniciaba esos grandes momentos de hilaridad; en represalia casi siempre
nos tomaba un examen sin avisar.En este mismo lugar, desde abajo y cuando era un alumno nuevo, vi y escuché al gran escritor de "El Mundo es Ancho y Ajeno" Don Ciro Alegría cuando visitó Huancayo. |
Mi hermano menor Wilfredo, mi sobrina
Angélica y
yo teniendo a Huancayo al fondo, una hermosa vista desde El Cerrito La
Libertad. Willy jugó por la GUE Túpac Amaru y yo por la
GUE Santa
Isabel pero no tuvimos oportunidad de enfrentarnos aunque juntos
jugamos
en el Sporting Mantaro adonde también jugó mi hermano
Alfonso. |
El caminito de
Huancayo, como lo dice la vieja canción:
"rodeadito de retamas". El cielo azul majestuoso y las nubes blancas
que conducen al
cielo que mi niñez miró como la entrada al
paraíso.
Ese hermoso valle unió siempre a mi Jauja y mi Huancayo y ese
cielo siempre me llevó a Mamá Simona a quién
perdí a los cinco años de edad. |
Perico
Esquén y Olindacon toda la familia Janet, Fernando y Carlos. |
Perico
y su mascota en Santa Isabel, Carabayllo, Lima. |