¿Cómo funciona la economía del pueblo?
El pueblo se ve más empobrecido cada año. Cada familia invierte todo lo que tiene en la educación de sus hijos. Los jóvenes que terminan la secundaria salen en busca de mejores oportunidades a estudiar educación superior en otras ciudades grandes. Esta es una fuga de talentos que a nadie se le ha ocurrido tomar asi. Son pocos los que regresan, la mayoría de éstos vuelven después de haberse preparado en una academia y postulado a la universidad un par de veces. Antes, la mayoría de los que se hacían profesionales no regresaba al pueblo; ahora muchos de ellos regresan porque no hay trabajo, y entonces se da la extraña figura de encontrar en el pueblo a los que nunca pudieron ingresar a la universidad con los que hicieron carrera, y ambos grupos se encuentran otra vez en el mismo lugar, desempleados. Por un lado, el pequeño pueblo sólo necesita los servicios de un par de ingenieros civiles, un par de abogados, unos pocos profesores, uno o dos médicos, un par de enfermeras u obstetrices y asi. Claro que lo que se necesitan son ingenieros agropecuarios; pero hasta donde yo sé, los pocos que hay se encargan de actividades administrativas mayormente. Entonces, cuando las plazas ya están ocupadas no hay más que hacer. Por el otro lado, los únicos trabajos que siempre hay, están en el campo, en la siembra y en el mantenimiento de los cultivos de arroz mayormente, en todos los aspectos de la tecnología que se necesita para sembrar, producir, empacar, almacenar y comercializar el arroz, la escuela no se ocupa de realizar estudios serios en ninguna de estas ramas de la producción y por ello la tecnología que se utiliza es obsoleta y la productividad se empeora cada vez más poniendo en riesgo que esta actividad agricola se esté convirtiendo en no rentable por su baja competitividad en el mercado internacional.
Son poquisimos los egresados de la secundaria que deciden dedicarse a las tareas del campo y satisfacer asi en parte sus necesidades de tener un ingreso personal; casi todo el trabajo manual del campo lo hacen pobladores de la sierra que llegan durante la siembra y la cosecha, realizan sus tareas y se llevan asi los pocos capitales del pueblo. La juventud desempleada no ve aqui una oportunidad porque las tareas del campo son consideradas para la gente del último nivel social. Aqui hay una enorme tarea que realizar, sin embargo, ni los mismos sembradores, los dueños de las tierras, se sienten preparados para empezar aqui los cambios que se necesitan. La ciencia y la tecnología que podrían ayudar a desactivar esta bomba de tiempo no parecen existir ni en las universidades de las ciudades más cercanas, ni en las de la capital del país. A esto hay que agregar que cada año se recorta la frontera agricola porque el pueblo esta creciendo horizontalmente a pasos agigantados, cada vez hay menos huertas y en su lugar hay mas casas de adobe; cada vez la linea entre el poblado y la chacra se mueve hacia la chacra destruyendose canales de irrigacion y terrenos productivos. La misma población que necesitará de estos terrenos para subsistir, se está afincando encima de éstos y eliminándolos como terreno productivo.
Una nueva escuela rural en donde se considere en un alto nivel de importancia a las tareas agrícolas y se acompañen actividades curriculares con laboratorios agricolas o huertos escolares, podría ser el inicio de nuevas generaciones con un amor nuevo a la tierra que los vió nacer. Tan solo estudiando seriamente las ruinas incas y preincas de los alrededores, los niños podrían re-tomar la idea incaica de construir las viviendas en lugares no aptos para sembrar como los cerros y laderas muy inclinadas y dejar intactas las áreas planas y bajas que son las ideales para siembras que requieren de bastante humedad. Se tiene que re-aprender el amor a la tierra trabajándola y protegiéndola.