Mi regalo para mi familia y para mis
amigos
Raúl H. Nakasone S.
Olympia, Nov. 2008
El maestro brasileño Paulo Freire fundamentalmente nos dice
que
solamente el mismo oprimido puede liberarse a si mismo; y encima
nos
dice "al liberarse el oprimido a si mismo, también libera a
su
opresor". El inicio de la liberación propia es el
reconocimiento
de
nuestro propio estado de opresión, para saberlo necesitamos
reflexionar
a solas y muy profundamente, a solas con nosotros mismos. Este
ejercicio de reflexión es muy difícil pero no
imposible,
los niños lo
pueden hacer con suma facilidad. Nacemos libres y por eso no nos
dejamos domesticar tán fácilmente; sin embargo, el
sistema de vida que llevamos en el hogar, la escuela, la iglesia y
en
el trabajo, nos domestica finalmente. Por eso para los adultos,
debido
al profundo
grado de domesticación a la que hemos sido sometidos,
será difícil realizar este ejercicio de
reflexión.
Es
casi tán difícil como conseguir que una persona
alcohólica finalmente
se declare alcohólica a sí misma.
Los oprimidos no saben que están oprimidos; por eso creen
que
juntándose, amontonándose, "uniéndose",
podrán hacer fuerza para luchar digamos, contra la
corrupción, contra la pobreza o contra la opresión.
Esta
creencia permite que algunos líderes honestos no concentren
sus
esfuerzos de liberación en el individuo sino en la masa, y
por
supuesto que fracasan. Y de esta creencia tambien se aprovechan
otros oprimidos para levantarse sobre aquellos y pretender
"representarlos" y hablar por ellos, luchar por ellos, decidir por
ellos. Estos dirigentes de los oprimidos viven, en esencia, de su
"viveza criolla" pero más viven del miedo de los oprimidos.
No
es difícil encontrar entre estos dirigentes a gente sin
principios, que por esa misma razón son desleales y
traidores,
son aquellos que en Perú son llamados "tránsfugas"
quienes sin ninguna verguenza viven de los oprimidos, exactamente
igual
a las garrapatas que viven de la sangre del animal en cuya piel se
han
incrustado. Tener a estas garrapatas como dirigentes significa
que las cosas nunca cambiarán por una sencilla razón
de
supervivencia, las garrapatas van a tener prole y tienen que
asegurar
la sobrevivencia de su prole, o sea que nunca estas garrapatas
realizarán, por ejemplo, una revolución educativa
que
forme ciudadanos libres Estas garrapatas seguirán
cuidando
que el sistema vigente se mantenga igual por eso hay garrapatas en
muchos
gobiernos, en algunas instituciones que supuestamente ayudan a los
desamparados y también en los sindicatos.
La unión de los oprimidos no produce hombres libres porque
precisamente dos más tres es igual a cinco; pretender que
el
resultado sea cero es contra toda lógica. Me explico
asi:
dos personas más tres personas da como resultado cinco
personas;
dos personas oprimidas más tres personas oprimidas es igual
a
cinco personas oprimidas y nunca dará como resultado a cero
personas oprimidas o a cinco personas libres. Creer que la
unión
de los oprimidos los puede liberar es contra el álgebra en
donde: 2x + 3x = 5x ¿no lo recuerdan?
¿cómo
vamos a pretender que 2x + 3x = 0 (excepto cuando x=0); o que 2x
+3x =
5y?
(excepto cuando x=y)
Veamos algunos casos de opresión. Por ejemplo, si uno se da
cuenta que efectivamente tiene miedo a la oscuridad;
después de
un momento de reflexión podría preguntarse:
¿hasta
cuándo le voy a tener miedo a la oscuridad? o,
¿quién me va a quitar este miedo a la oscuridad? y
en ese
momento se da cuenta que nadie le podrá ayudar, sólo
ella
misma tiene que quitarse este miedo. Aún cuando tenga un
psicólogo a su lado, esta tarea de liberación es
personal. Entonces, cuando esta persona decida liberarse de esta
opresión, empezará a experimentar con su propia
vida,
dará los pasos necesarios para quitarse de encima esta
cadena y
cada vez que tenga que enfrentar oscuridad, en vez de ver una
limitación verá una oportunidad para probarse, para
liberarse. Primero dará un paso entrando al cuarto oscuro,
luego
dará dos hasta que finalmente rompa esta pesada cadena. Si
esta
persona decide seguir con este miedo, entonces cada vez que tenga
que
enfrentar la oscuridad se dejará aplastar por su miedo y
vivirá oprimida y quizás hasta morirá asi. A
una
persona oprimida que tiene miedo a la oscuridad no se le pueden
dar
muchas responsabilidades y tampoco puede asumirlas.
De un modo especial necesitamos analizar este otro caso de
opresión, uno que está íntimamente ligado a
liderazgo: hablar en público. Existen personas sumamente
inteligentes que no dan un paso al frente para expresar sus ideas
brillantes porque viven bajo esta forma de opresión: tienen
temor de hablar en público. ¿Quién nos
creó
este temor? ¿cómo adquirimos este temor? ¿a
quién le conviene que tengamos este temor?
Muchísimas
personas en este mundo, esconden esta realidad y en vez de
reconocer
que sufren esta opresión, buscan cualquier manera de evitar
las
oportunidades de hablar en público. Estas personas son las
que
preferirán "elegir" a alguien que hable por ellas, y se
someterán humilde y silenciosamente al veredicto de las
mayorías aún sabiendo que esas mayorías
están formadas por otros oprimidos como ellos y manipulados
por
un "líder", por una garrapata. ¿Cómo es
posible
que personas inteligentes sufran de esta opresión? Aqui hay
que
considerar todos los opresores empezando por muchos padres de
familia,
pasando por la iglesia y el sistema educativo y regresando a
muchos
hogares. No en vano se define a este modo de opresión como
paternalismo. Existen millones de personas que sufren de esta
opresión, aquellos que dejan que todo lo solucione
"papá", o el "taita cura" o "papá gobierno".
¿Cómo puede una persona liberarse de esta
opresión?
Primero, la persona tiene que darse cuenta de su estado de
opresión. El que tiene miedo a la oscuridad, ya lo sabe y
sólo necesita reconocerlo. El que tiene temor de hablar en
público, también lo sabe y necesita reconocerlo
abiertamente. Después de dar este primer paso, el camino
hacia
la liberación se abre ante uno porque el cerebro empieza a
funcionar buscando salidas y soluciones, pero esta vez para vencer
y no
para disimular. Acabamos de ver cómo Barack Obama y
Michelle Obama de pie y frente a muchos miles de personas pudieron
convencerlas con sus palabras y convertirse en la pareja
presidencial
de este enorme país. ¿Cómo pueden ellos
hablar
ante tánto público? ¿Cuándo vencieron
ellos
ese temor a hablar en público?
¿Cómo podemos disminuir estos procesos de
domesticación?
Como sociedad, debemos ir a los orígenes de nuestros males,
de
nuestros temores, de nuestra opresión.
La opresión empieza en el mismo momento en que la persona
es
despojada de su mundo supernatural, de su espiritualidad, de su
inteligencia intra-personal. Muchos perdemos ese mundo espiritual
en
nuestros primeros dias de nacidos, en el momento en que somos
bautizados sin nuestro consentimiento. Luego muchos crecemos
sometidos
a
ideologías que nos son impuestas, sufrimos de un lavado de
cerebro desde nuestra infancia y por ello quizás algunos
nunca
recuperaremos nuestra propia espiritualidad, quizás algunos
nunca
rezaremos nuestros propios pensamientos sino los pensamientos
impuestos, las oraciones memorizadas. Desde niños nos
imponen lo
que debemos aprender, y aprendemos las palabras de otros, las
ideas de
otros, las canciones de otros, los conocimientos de otros y muy
rara
vez podemos crear nuestro propio conocimiento, elaborar nuestras
propias ideas, o crear nuestras propias canciones. Por ello, la
liberación verdadera es un asunto estrictamente personal y
para
muchos es
sumamente difícil. Todos somos víctimas de poderes
que
luchan entre si para arrastrarnos con ellos. Por eso existen hasta
religiones que para poder competir con las otras religiones y
poder
subsistir, exigen a sus seguidores que sometan a sus propios hijos
recién nacidos a su iglesia, este método de
reclutamiento
de fieles es infalible. Usar la religión para domesticar es
sumamente importante porque casi todas las guerras, las invasiones
y
los genocidios se han hecho usando el nombre de un dios.
La persona ya adulta que perdió su mundo supernatural
siendo
recién nacido, no lo sabe. Algunos lograrán saberlo
y
continuarán con su religión pero siguiendo a su
Dios,
practicando sus mandamientos, felices y libres; pero,
lamentablemente
muchos de los demás ni siquiera
intentarán averiguarlo. La mayoría ni intenta
averiguarlo
porque en vez de tener respeto a su dios, le tiene miedo. En vez
de
acercarse a su dios, se acerca a los símbolos de su dios.
Ellos
no tuvieron la oportunidad de decidir libremente ser (o continuar
siendo) miembros de esta o de otra
religión.
¿Somos libres en la religión que profesamos? Una
manera
de averiguarlo seria asi: por ejemplo, si una persona es Budista y
dice
ser libre, deberia ser capaz de ver una estatua de Buda como un
objeto
simple y también como un símbolo sagrado; por ello
no le
afectará nada si el objeto se le cae y se rompe o si de
casualidad le pasa por encima y lo pisa. Si esta persona fuese
libre
¿podría de libre voluntad destruir un objeto que
represente a Buda? Del mismo modo con los Cristianos, ¿eres
capaz de reonocer sólo el valor simbólico de la cruz
y
destruir una cruz hecha de palitos? Estos experimentos deben
hacerse
estando a solas, sin testigos porque estamos tratando de averiguar
quiénes somos y porqué somos como somos. Aquellos
que
lleguen a realizar estos experimentos, con seguridad,
cambiarán
sus vidas. Iniciarán asi un largo proceso de
liberación
personal y se convertirán en creyentes verdaderos,
creyentes que
finalmente podrán amar a su prójimo como a si mismo.
Las personas religiosas libres querrán conocer otras
religiones
y hasta leerán sobre otras creencias con respeto y
aprenderán a convivir con otras gentes que creen en otros
dioses
sin tratar de imponerles sus propias creencias; sobretodo,
aprenderán más sobre su propia religión y se
convertirán en verdaderos creyentes o se retirarán
con
conocimiento de causa. Siendo verdaderos creyentes se
dedicarán
integramente a NO hacer daño, que es el principio mas
elemental
de todas las religiones; y los cristianos, por ejemplo se
dedicarán a cumplir por lo menos el mandamiento fundamental
ama
a tu prójimo como a ti mismo.
Las personas religiosas libres, podrán distinguir mejor
entre
los que tienen libre convicción y los que no, entre los
fanáticos y los verdaderos creyentes. Estas personas libres
comprenderán mejor a los demás, podrán
distinguir
entre los que son víctimas de opresión y los que se
aprovechan de los oprimidos; y finalmente se darán cuenta
que
efectivamente Freire tiene razón en afirmar que sólo
el
mismo oprimido puede liberarse a sí mismo; que no existe
líder político alguno, ni líder espiritual o
líder
social que pueda liberar a las masas. Solamente personas asi de
libres
podrían construir sociedades libres. La
Matemática
es por ello universal: dos personas libres más tres
personas
libres dará como resultado cinco personas libres,
sólo
asi, la unión de los seres libres podrá crear
sociedades
libres. Barack y Michelle, por ejemplo, podrán ser buenos
modelos, buenos
ejemplos que nosotros podremos seguir personalmente para
liberarnos,
como ellos; pero ellos NO podrán hacer esta
liberación
por nosotros.
Es difícil, casi imposible, que la democracia funcione en
una
población en donde la mayoría son personas
oprimidas.
Muchos de los
oprimidos creen firmemente que algo o alguien llegará a
salvarles, alguien mejorará sus vidas, alguien
vendrá a
darles trabajo, a ofrecerles servicios de salud. Los oprimidos
buscan
un agente externo que les cure de sus males económicos,
físicos, mentales o espirituales. Este tipo de oprimidos se
sentará a mirar, a esperar que, por ejemplo, Barack y
Michelle vengan en su
ayuda. Este tipo de oprimidos son
fáciles de convencer y por ello, si Barack y Michelle
demoran en
llegar a ayudarles, cualquier "garrapata" les
podrá convencer para protestar contra los Obama y obtener
sus
votos. Estos oprimidos
sólo ven a las personas o las cosas, muy
difícilmente
"ven" las ideas porque las ideas exigen pensar y como ellos casi
nunca
han pensado por si mismos, harán lo que es más
fácil y que es lo que el sistema de vida en el hogar, en la
escuela, en la iglesia y en el trabajo les han impuesto: dejar que
otros piensen por ellos. Si Michelle y Barack caen en el error de
querer liberar a las masas en vez de facilitar las cosas para que
cada
individuo se libere a si mismo, las mismas masas que los
eligieron, los
condenarán y las cosas no cambiarán. El individuo
libre
puede pensar por si mismo. Pensar por ti mismo te permite actuar,
y si
logras pensar por ti mismo, en vez de sentarte a esperar que. por
ejemplo, Barack o
Michelle vengan a ayudarte, tú irás a ayudarles a
ellos,
todos los librepensadores acudirán como voluntarios a crear
la
nueva sociedad.
En una población de oprimidos es muy fácil instaurar
una
cuasi democracia y mantenerla bajo la ilusión de vivir en
democracia. Una cuasi democracia, en mi opinión, es una
dictadura de las mayorías conformadas por personas
oprimidas.
Los partidos políticos conformados por masas de oprimidos
mantienen una cúpula de dirigentes (quienes siempre son las
mismas garrapatas) y emiten sus votos sin tener que pensar. En
este
caso, los opresores (las garrapatas) y los oprimidos (los
votantes)
dependen uno del otro. A esas garrapatas nunca les va a convenir
que
esos votantes se eduquen, se liberen de su paternalismo, ni se den
cuenta de su estado de opresión porque sencillamente luego
ya no
obtendrían sus votos; y los votantes oprimidos dependen de
las
garrapatas porque saben que si obtienen el poder podrían
ingresar a las planillas del estado sin tener ningún
merecimiento, sólo con ser miembro del partido. La
máxima
ilusión de muchos de estos oprimidos es llegar a ser
garrapatas
y
así el círculo se cierra perfectamente. Creo que el
Creador ha hecho las cosas de tal manera que muchos oprimidos
lleguen a
ser garrapatas y alcancen su sueño; pero que NO sean
personas
libres. El presidente saliente y cada miembro de su familia y de
los
que trabajaron con ellos NO volverán a caminar libremente
por
las calles de este país, no serán libres, siempre
necesitarán tener guarda espaldas.
Cada vez que pregunto: ¿es usted un oprimido? todos me
contestan
con un rotundo NOOO, pero en masa, que es lo que prueba mi punto.
Y si
hago la pregunta individuo por individuo, el "no" que ofrecen es
muy
dubitativo. Son poquísimas las personas que ofrecen un "si"
firme, más son las respuestas afirmativas dudosas.
Cuando pregunto: ¿es usted un opresor? sucede casi
exactamente
lo mismo, el rotundo NOOO en masa, que prueba mi punto y las
respuestas
individuales afirmativas o negativas pero dudosas. Por supuesto
que
nadie me ha dicho que es una garrapata, a nadie le gusta este
adjetivo
para si, pero si para sus enemigos.
Entonces, para probar mi punto, le pregunto a usted lector(a):
¿es usted una persona oprimida? es usted una persona
opresora?
pero no me contesten a mi porque la persona más interesada
en
saberlo es usted mismo(a). Contéstese a usted mismo(a) por
ser
usted la persona interesada.
La persona verdaderamente libre no se deja oprimir; pero, al mismo
tiempo, realiza una vida sin oprimir a otros.
La persona libre ofrece su apoyo a las mejores ideas, a las
soluciones
más inteligentes, se levanta sola indignada ante cualquier
injusticia sin esperar que otros también lo hagan. La
persona
libre hace huelga sola sin esperar que su sindicato le apoye,
busca sus
propias soluciones utilizando sus propios recursos, su propia
inteligencia y su propio poder que le da el ser libre. La persona
libre
NO pelea contra la guerra, vive en paz y POR la paz. La persona
libre
que sigue una religión es un santo o una santa cristiana,
un
chamán, un monge tibetano, un monge budista, un verdadero
seguidor de Mahoma. Existen personas como Jesus, como Gandhi, como
la
Madre Teresa en nuestro propio vecindario y solo otras personas
libres
las pueden reconocer, respetar, admirar y apoyar su labor
humanitaria.
Por ejemplo, la persona libre puede decidir comer quinua en vez de
arroz; comer papas en vez de fideos, usar llanques en vez de
zapatos,
usar chompas hechas a mano en vez de "sweters" importados, recoger
papeles en vez de arrojarlos, beber solamente agua en vez de jugos
o
bebidas gaseosas.
La persona libre puede decidir consumir chicha en vez de cerveza,
o
simplemente decidir no beber ninguna bebida alcohólica o
dejar
la bebida como última prioridad. La persona libre no
necesita de
drogas para divertirse y goza de las fiestas estando en completo
control de si mismo. La persona libre no depende más que de
sí misma, por eso está protegida contra todo tipo de
drogas o de domesticación.
La persona libre escoge su propio dios y usa su libertad para
dirigirse
a su dios de la manera más directa y sin intermediarios, no
necesita de sacerdotes ni sacerdotisas. La persona libre puede
hacer el
bien sin mirar a quién, puede amar a sus prójimos
como a
si mismo.
La persona libre puede escoger música en su propio idioma o
de
su propia cultura, y generalmente en vez de dejar que otros lo
entretengan, crea su propia diversión, produce su propia
música, inventa sus propios juegos. La persona libre tiene
su
cerebro en permanente actividad, cada cosa que hace va siempre
acompañada de sus propias preguntas para hacer más
fácil la actividad o para mejorar el servicio. La persona
libre
sigue tán creativa como en la niñez.
La persona libre es responsable de su propia educación,
crea su
propio currículum, investiga por su propio interés y
opera en niveles de análisis y síntesis, por eso
siempre
toma, libremente y después de profunda reflexión,
una
posición con respecto a cualquier tema político,
social,
económico o filosófico. La persona libre no tiene
temores
como a la oscuridad, a hablar en público, al que
dirán de
las gentes, tampoco teme a la muerte aunque si se cuida de no
morir
estúpidamente. Lo que usted lector(a) haga después
de
leer este artículo, le dirá a usted mismo(a) sobre
su
estado de opresión o de libertad.
Gracias por leer.
Raúl H. Nakasone, Olympia, JULIO2005