UNIVERSIDAD
DE
LA VIDA
¿COMO APRENDER ESTA LECCION?
Haz 5 fotocopias. Busca 5 (o
menos) personas interesadas. Reparte las
copias. Lean todos en silencio un par de minutos. Conversen
sobre el
contenido. Juntos decidan lo que harán con lo
aprendido.
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tambien a raulevergreen@hotmail.com
El pobre, la humildad y la
honestidad.
Tenía 15 años de edad y asistía a mi
segundo
año de
secundaria en la GUE
Santa
Isabel de Huancayo (Prom1964). Era una clase considerada
entonces sin
importancia
llamada Orientación
del
Educando, y el profesor Ibáñez en vez de dar una
clase
tradicional, usando
la pizarra como todos, simplemente nos
contó esta historia que yo he resumido asi:
"En una época en que los trabajos escaseaban mucho, un
señor muy pobre
entró
a su entrevista, estaba muy limpio llevando ropas muy
sencillas,
saludó
muy
cortésmente y fue invitado a sentarse. El
entrevistador, no
demoró
mucho
con él porque saltaba a la vista que esta persona pobre
no
tenía muchas
posibilidades
para el trabajo. Al final de la corta entrevista y cuando se
disponía a
levantarse
del asiento y dar la mano, el hombre se agachó y
recogió
del suelo un
alfiler,
le enseñó al entrevistador y se lo quiso
entregar pero
él no lo aceptó.
El
hombre se levantó, colocó el alfiler en la
solapa de su
humilde terno y
se
despidió. Al terminar las muchas entrevistas. El
dueño
del negocio, que
fundamentalmente buscaba
a una persona limpia, honesta y decente en quien confiar,
decidió que llamasen al humilde
entrevistado
para darle el trabajo".
Esta historia del Profesor Ibáñez la he
llevado
conmigo
siempre porque me enseñó muchas cosas. Para
pagar esa
deuda con mi
maestro Ibáñez,
siempre repito esa historia y siempre la conecto con él
mismo, y
siempre
trato de reconocer bien a esas mujeres y hombres honestos,
decentes y
humildes. En mi vida me he cruzado con muchos de ellos y he
podido ver
cómo recogían del suelo ese alfiler
que
no
era de ellos y buscaban al dueño antes de colocarlo
abiertamente en
su propia solapa. Felizmente ese tipo de personas siguen
existiendo en
el mundo y yo a través de esta nota les brindo mi
homenaje.
Y tú, ¿conociste mucha gente honesta en tu vida?
Raul H. Nakasone
Olympia, WA Abril de 2009
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FIN