UNIVERSIDAD DE
LA VIDA
¿COMO APRENDER ESTE CONOCIMIENTO?
Haz 5 fotocopias. Busca 5 (o
menos) personas interesadas. Reparte las
copias. Lean todos en silencio un par de minutos. Conversen sobre el
contenido. Juntos decidan lo que harán con lo aprendido.
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El pobre, la humildad y la
honestidad.
Tenía 15 años de edad y asistía a mi segundo
año de
secundaria en la GUE
Santa
Isabel de Huancayo. Era una clase considerada entonces sin importancia
llamada Orientación
del
Educando, y el profesor Ibáñez en vez de dar una clase
tradicional, usando
la pizarra como todos, simplemente nos
contó esta historia que he resumido asi:
"En una época en que los trabajos escaseaban mucho, un
señor muy pobre
entró
a su entrevista, estaba muy limpio llevando ropas muy sencillas,
saludó
muy
cortésmente y fue invitado a sentarse. El entrevistador, no
demoró
mucho
con él porque saltaba a la vista que esta persona pobre no
tenía muchas
posibilidades
para el trabajo. Al final de la corta entrevista y cuando se
disponía a
levantarse
del asiento y dar la mano, el hombre se agachó y recogió
del suelo un
alfiler,
le enseñó al entrevistador y se lo quiso entregar pero
él no lo aceptó.
El
hombre se levantó, colocó el alfiler en la solapa de su
humilde terno y
se
despidió. Al terminar las muchas entrevistas. El dueño
del negocio, que
fundamentalmente buscaba
a una persona limpia, honesta y decente en quien confiar,
decidió que llamasen al humilde
entrevistado
para darle el trabajo".
Esta historia del Profesor Ibáñez la he llevado
conmigo
siempre porque me enseñó muchas cosas. Para pagar esa
deuda con mi
maestro Ibáñez,
siempre repito esa historia y siempre la conecto con él mismo, y
siempre
trato de reconocer bien a esas mujeres y hombres honestos, decentes y
humildes. En mi vida me he cruzado con muchos de ellos y he podido ver
cómo recogían del suelo ese alfiler que
no era de ellos y buscaban al dueño antes de colocarlo
abiertamente en
su propia solapa. Felizmente ese tipo de personas siguen existiendo en
el mundo y yo a través de esta nota les brindo mi homenaje.
Raul H. Nakasone
Olympia, WA Abril de 2009
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FIN