Yo escribo para ti
que con tánto trabajo
aprendiste a leer en primaria
pero nunca te enseñaron a amar la lectura.
Para ti, a quien escondieron
el lenguaje literario,
el lenguaje académico y
el lenguaje legal.
Los decretos y las leyes que dicta el gobierno
no puedes descifrar;
sin embargo, afectan tu vida.
Las grandes obras literarias tampoco puedes leer:
sin embargo, te dicen que son universales
y hablan de tu vida.
Te dicen que hay hermosos poemas
de poetas tan universales
como Vallejo y Neruda que tampoco leerás;
sin embargo, te dicen que son profundos
y cantan sobre tu vida.
Quisiera escribirte en quechua
o en aymara para que me leas;
pero no conozco nuestra lengua,
sólo conozco un poco nuestra cultura.
Pero tu hablas también español como segunda lengua,
entonces escribiré en español
como segunda lengua para ti.
Y trataré de hacerlo
con sencillez y belleza
para compartir contigo mis ideas
y asi estar juntos en el mismo universo.
No guardo mayor optimismo de ser leído
por los intelectuales; ¡no me importa!
porque no voy en busca de un premio.
Quiero que me leas tú,
que aprendiste a leer "a la mala",
y que por cosas de la opresión, no pudiste leer mucho
o a propósito te volvieron
un alfabetizado analfabeto.
Es que el gobierno, los literatos clásicos
y hasta Neruda se olvidaron de ti,
es que Vallejo no tuvo tiempo de descifrarte sus pensamientos.
Es que las editoriales hablan de ti
pero no te llaman por tu nombre
sino te llaman clase trabajadora,
hombre de la calle, ciudadano común,
electorado, masa oprimida y otras cosas;
y lo que dicen de ti sólo los intelectuales entienden.
Es que me parece que los intelectuales
se han puesto de acuerdo para escribir para ellos nomas,
para apreciarse entre ellos,
para criticarse entre ellos y para premiarse
también entre ellos.
Yo quiero escribir para ti,
para convencerte que tu también
puedes escribir para mi y para otros,
que tú también hablas en prosa o en poesía,
que tú también puedes hacer literatura
aunque tengas errores ortográficos, aunque tu
caligrafía sea pésima,
aunque sólo hayas ido a la primaria,
y aunque nunca hayas leído a Neruda ni a Vallejo, ni a Garcia
Márquez,
ni hayas logrado entender editoriales.
Ojalá que un dia leas estas lineas,
verás que comprenderás y no te sentirás oprimido,
verás que leer es mucho más que lo que hiciste en
la primaria.
Verás que tú también puedes escribir
para que entre nosotros nos escribamos,
para que entre nosotros nos critiquemos,
para que sepamos mas uno del otro,
para que tú sepas que
tú también tienes
una historia que contar.
Raúl Nakasone
Olympia 1991