UNIVERSIDAD DE LA VIDA
¿COMO APRENDER ESTA LECCION?
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El Dia de "mi Mamá Feli"
Les deseo un Feliz Dia a todas las Mamás y a los hijos les regalo esta historia.
Después de haber vivido casi toda mi vida como huérfano de madre porque la perdí cuando tenía 5 años de edad, hoy dia pude pensar en la diferencia que podría existir entre los que crecimos huérfanos como yo, y aquellos que no. Por un lado puedo decir que a mi edad, mucho pienso en mi hermana Feli que hizo el papel de "mi Mamá" para mi, pero ella es también Mamá de sus propios hijos y estará hoy dia, 15 de Agosto de 2009, muy bien atendida y festejada por su esposo, por su hijo, por sus hijas y por sus nietos y bisnietos. Por un tiempo había "competido" con mis sobrinos, por "mi Mamá", pero luego abrí el paso para que con todo derecho ellos ocupen ese lugar de hijos. He tenido que aprender a ser solamente un hermano menor y pienso que lo he logrado.

Pienso que lo más importante que aprendí de "mi Mamá Feli" ha sido esta frase: "tú puedes". Esta frase me la regaló cuando siendo un niño le conté mi sueño: quería ir al colegio secundario y jugar fútbol por su selección. Ella me miró a los ojos y me dijo con toda su personalidad que había detrás de esos eternos cristales: "tu puedes". Lo que ocurrió es que le escuché y le creí y desde niño jugué fútbol y estudié sin tener un centavo en el bolsillo. Hasta hoy dia juego fútbol y estudio sin detenerme, hasta hoy dia me digo a mi mismo: "yo puedo". Creo que si no hubiese sido huérfano, hubiese recibido de mi verdadera Mamá más frases y todo un universo más de atenciones, y quizás hubiese esperado que ella me ayude a ser estudiante y futbolista. Pobre "mi Mamá Feli", tenía que atender a sus propios hijos y a nosotros sus hermanos menores, y sólo tenía tiempo para darnos la dirección precisa una sola vez. Yo tuve la gran suerte de recibir este gran regalo de ella y tuve el gran acierto de creerle. Hoy dia trato de pasarles a mis hijos este mismo regalo, ojalá que ellos me escuchen, ojalá que ellos me crean a mi también para que funcione.

Ahora digo que la gran diferencia entre los que crecimos huérfanos y los que no, es que los huérfanos rara vez tienen a quién confiarle su sueño, y rara vez reciben esta valiosa frase, y si la reciben, creo que sólo necesitan creer para avanzar; y los otros que siempre tienen a la Mamá a quién contarle su sueño, muchas veces no la escuchan, y muchas veces cometen el desacierto de no creerle.
Raul H. Nakasone
Olympia, WA Abril de 2009
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FIN