¿Debemos ir a esos lugares sin
que nos llamen?
Es muy común encontrar representantes de grupos religiosos,
científicos, económicos y sociales metidos en muchas
poblaciones rurales sin que su presencia haya sido solicitada. Estos
grupos generalmente imponen su presencia en esos lugares, como si se
tratase de una continuacion de la conquista
y como una prueba contundente de la mentalidad colonial enquistada en
muchas mentes "educadas". Unos para imponer sus creencias religiosas,
otros para satisfacer sus necesidades académicas de
investigación, y
otros para expandir sus mercados o para adquirir tierras y fuentes de
recursos
a bajo precio. Algunos de estos grupos llegan a esos lugares con la
honesta idea de ayudar y terminan ayudándose a si mismos.
Nosotros, los de Quipunet, no podemos hacer lo mismo. Nosotros
solamente podremos responder si es que "nos llaman".
Y si "nos llaman",
¿quiénes serán los que
nos llamen?
En este caso especifico de Guadalupe, nos llamará alguien que
vive en
Guadalupe y esa persona se convertirá en "la voz" de los
necesitados de
ese lugar. Esa persona se convierte asi en un eslabón importante
en
esta
cadena de solidaridad. Esa persona vive en carne propia la misma
situación
de necesidad que los demás, y para convertirse en "la voz" de
los otros
necesita
estar más libre que los demás. Esa persona necesita tener
cubiertas sus
necesidades
primarias de comida y vivienda por lo menos, y gastos de movilidad y
teléfono.
El voluntario Quipunet en la zona rural de Perú necesita tener
cubiertas
esas necesidades básicas para realizar su trabajo de voluntario.
Nosotros,
los voluntarios de Quipunet que estamos fuera del Peru, generalmente
somos
voluntarios porque pensamos que tenemos algo que aportar para ayudar a
nuestro
pais y nuestras necesidades no son del mismo tipo ni de la misma
urgencia.
Creo que el proyecto Abraza Una Escuelita debe abrazar a nuestros dos
Tambos:
III Milenio en Guadalupe y Llampanet en Chiclayo.
¿Cómo debe ser el
voluntario Quipunet de la zona rural del
Perú?
Sabemos que en cada grupo humano en el pueblo, en la escuela, en el
barrio, en el club, etc. siempre hay alguien que va de persona en
persona, de casa en casa, de barrio en barrio, tratando de realizar
alguna actividad social en beneficio de los niños o de las
madres, para
la Navidad o el dia de la Madre, o para comprar medicinas a alguien
enfermo. Esa persona es la que puede señalar exactamente en
donde
existe la necesidad y puede dar hasta detalles
mínimos de la situación de necesidad de una escuela, de
una familia o
de
un grupo humano. En cada lugar existe esa persona y sería la
persona
ideal
para completar el circuito de solidaridad que queremos activar.
Esa es la persona que debemos entrenar y dotar de los medios necesarios
para que luego, cuando esté entrenada y con el equipo necesario,
pueda
lanzarse al espacio cibernético solicitando la ayuda. La ayuda
que se
solicite puede ser la beca para los talentosos del lugar, la medicina
para los enfermos, los conocimientos para los estudiantes, los
voluntarios médicos para la
campaña de prevención de la salud, los técnicos en
agricultura para
mejorar
la producción del lugar, los especialistas en tal o cual cosa
que
voluntariamente
deseen ir hasta esa zona a brindar sus conocimientos, el entrenador de
fútbol
que desee voluntariamente entrenar equipos del lugar, los intelectuales
que
deseen dar ciclos de charlas o talleres a los estudiantes y profesores
del
lugar, los periodistas que deseen hacer conocer el potencial
turístico
del
lugar, etc.
En el pasado, algo similar a esa persona era generalmente el cura del
lugar y como tal, ya tenía sus necesidades primarias cubiertas y
hasta
viajaba al extranjero en donde podía establecer los contactos
necesarios para conseguir donaciones, por ejemplo. En el pasado, las
organizaciones de ayuda que se formaban en los países pudientes,
establecian los puentes de ayuda a través de las iglesias o de
organismos gubernamentales, es decir, la ayuda nunca iba directamente
al necesitado, siempre habia un intermediario. Entonces ocurría
que la
leche donada, por ejempo, estaba en los depósitos de la aduana
hasta
que se malograba. Y casi siempre, esos grandes esfuerzos de ayuda se
hacían cuando había una calamidad.
Los países en desarrollo viven en calamidad todos los dias y ahora contamos con el Internet. Quipunet tiene que inventar una nueva estrategia, un nuevo diseño, para conectar al necesitado con el donante.
El ejemplo ideal
Hace unos meses, me llegó de la Primera Cabina Pública
Internet de
Guadalupe un dramático llamado de ayuda para conseguir una
válvula
Pudens para una bebé recién nacida. La persona que
envió el mensaje, se
dió el tiempo para elaborar este mensaje, sabía mi
dirección
electrónica y me conocía personalmente. Esta persona pudo
ser el
voluntario Quipunet que necesitábamos en Guadalupe; pero trabaja
y
tiene otras obligaciones y esto limita su tiempo.
Siguiendo con la historia, cuando recibí este mensaje, lo que
hice fue
poner el mensaje en el ciberespacio usando la lista de Quipunet. La
respuesta fue muy rápida y vino de otro voluntario de Quipunet
quien se
tomó el tiempo de conseguir donada la válvula, conseguir
la ayuda de un
pariente suyo en Lima para que reciba la válvula y la lleve
hasta
Trujillo. Cuando se produjo un impase en la aduana de Lima me
dirigí a otro voluntario de Quipunet, al Señor Consul del
Perú en San
Francisco quien muy rápidamente resolvió este
problema y finalmente la válvula llego a la persona necesitada.
La lección aqui es la siguiente. La persona necesitada tuvo la
suerte
de presentar su caso a alguien que tenía acceso a fuentes de
información
afuera de Perú. Esa persona redactó el llamado de ayuda y
tenia una
dirección
adonde enviarlo. Recibimos el llamado de allá, y aqui gracias al
Internet,
encontramos a los voluntarios de Quipunet que tenían los
contactos
necesarios
para llegar al donante. Asi, podríamos decir que pusimos en
contacto
directo
al necesitado y al donante.
Todos los contactos fueron importantes, pero el más importante es el que inició esta cadena, el que redactó el mensaje exponiendo el caso. Ese es el voluntario Quipunet que necesitamos en cada rincón del Perú. El profesional médico que hizo el diagnóstico y especificamente solicitó esta válvula es de suma importancia también. El Internet nos permitió a todos los involucrados, seguir paso a paso el desarrollo de esta campaña de solidaridad, todos pudimos "ver" cómo la válvula fue pasando de mano en mano hasta llegar a la bebé recién nacida y salvarle la vida.
De igual manera, asi como conseguimos la válvula Pudens, podríamos conseguir pelotas de fútbol y de vóley, libros, ropa, alimentos, instrumentos musicales, lápices y lapiceros, instrumentos de medición, cámaras fotográficas, proyectores de slides, retro-proyectores, mapas, láminas de enseñanza, globos terráqueos, tizas, zapatos y zapatillas, semillas para sembrar grass y otras plantas, entrenadores y profesores voluntarios, médicos y enfermeras voluntarias, ingenieros y técnicos voluntarios, químicos y especialistas ambientales voluntarios, etc. Lo que necesitamos es que allá en la zona rural, un profesional voluntario haga un diagnóstico de alguna situación y solicite algo que especificamente se necesite y que no hay (porque simplemente no hay como la válvula Pudens, o porque no hay dinero para tenerlo), y otro voluntario que especificamente se dedique a componer el mensaje y enviarlo a Quipunet y que sirva de nexo entre el necesitado y el donante durante todo el proceso.
¿Qué esperamos que
suceda?
Que al igual que la valvula Pudens cambió el destino de esa
bebé, cada
cosa que enviemos cambie el destino de otros niños.
Por ejemplo, las pelotas de fútbol y de vóley
podrían llegar allá
acompañadas por entrenadores voluntarios y/o entregadas a los
mismos
niños por manos de deportistas famosos. Los niños
necesitan creer que
pueden llegar a ser deportistas profesionales; y los deportistas
profesionales necesitan recordar que su mera presencia puede afectar
profundamente la vida de un niño. Nuestros potenciales futuros
futbolistas y voleybolistas se pierden antes de cumplir los doce
años
sin siquiera llegar a pisar una cancha reglamentaria.
Posibilidades de utilizar el Internet
para educar a
distancia en
el Perú
Consecuente con lo que menciono lineas arriba, aqui les hago llegar mi
diagnóstico, como profesional educador y como voluntario
de
Quipunet, sobre las posibilidades de utilizar el Internet para
educar a distancia en el Perú.
¿Cómo funciona una
educación a distancia?
En mi opinión, cuando una persona logra convertir en
conocimiento lo
que acaba de leer, ya se está educando a distancia. Cuando una
persona
convierte en conocimiento lo que escuchó en la radio o la
televisión,
ya se está educando a distancia. Cuando una persona convierte en
conocimiento lo que ve y escucha en el cine o la televisión, ya
se está
educando a distancia.
Pero, ¿qué es "convertir en conocimiento" lo que se lee,
lo que se ve o
lo que se escucha? Convertir algo en conocimiento es cambiar, es
afectar su modo de vivir. Un ejemplo simple es el de fumar. Personas
como yo, siendo aún ninos "convertimos en conocimiento" lo que
vimos en
el cine, aprendimos a fumar porque los héroes en las
películas lo
hacían, y nuestros mayores también lo hacían.
Felizmente nuestro
entrenador de fútbol nos aconsejaba no fumar y, al mismo tiempo,
veíamos que él mismo no fumaba, asi sus jugadores
luchamos por seguir
su ejemplo.
En estos tiempos de cine, televisión y multimedia, grandes masas
de la
población están "convirtiendo en conocimiento" lo que
ESCUCHAN Y VEN
por esos medios. No debe extrañar que la violencia, el vicio, el
odio,
y la guerra
se estén instalando en lugares de mucha concentración
poblacional, como
las barras bravas en el fútbol. Al mismo tiempo la violencia se
muestra
brutalmente; pero, en forma esporádica en lugares
apartados y
tranquilos como en Springfield, Oregon o en Denver, Colorado.
En estos tiempos de Internet, los que hemos aprendido a convertir en conocimiento lo que LEEMOS, nos estamos beneficiando muchísimo, y al mismo tiempo tenemos la oportunidad de compartir lo que pensamos escribiendo como lo estoy haciendo en este momento. DEBEMOS TENER PRESENTE ENTONCES que se beneficiarán del Internet, por ahora, quienes hayan desarrollado esta habilidad de "convertir en conocimiento" lo que leen. Y podrán tener "voz" los que escriban lo que saben, lo que quisieran saber y lo que piensan. ESTO, ES LO PRIMERO QUE TENEMOS QUE HACER EN LAS ZONAS RURALES: ENSENAR A LEER Y ESCRIBIR. No estoy diciendo alfabetizar en el sentido general porque el sistema educativo que tenemos en Perú ya se encarga de eso y, lamentablemente, también se encarga de crear alfabetos analfabetos es decir gente que "sabe" leer y escribir; pero que nunca lee ni escribe o que solamente lee para memorizar en épocas de evaluaciones y escribe para poner en el examen o en la hoja de la tarea, lo que ha memorizado.
Pienso que para hacer posible una educacion a distancia utilizando el Internet en nuestras zonas rurales en Perú, necesitamos crear una cultura de lectores y escritores en la población. Este trabajo se tiene que iniciar con los niños directamente. Tenemos que usar el Internet para trabajar directamente con los niños, para mi, este es el reto de estas horas. ¿Cómo podemos incentivar a los niños a escribir mensajes?, es decir a "poner en escrito lo que saben, lo que quisieran saber y/o lo que piensan", cómo podemos hacer que ellos "conviertan en conocimiento" lo que leen en nuestros mensajes, y cómo hacemos para que allá en la zona rural, la Cabina Pública les brinde la oportunidad a los niños de enviar y recibir sus mensajes?
¿Cómo podemos incentivar
a los niños a escribir mensajes, a
poner
en escrito lo que saben?
Ya hemos iniciado con Quipunet los concursos de composición
libre, esto
es un pequeño modelo. Por el momento este modelo está
brindando
oportunidades de ser premiados a aquellos que tienen acceso al
Internet. Para aumentar la cobertura y ampliar las oportunidades a la
mayoría, que es la que esta lejos del servicio internet y
que
quizás no tendrá en lo que resta
de su vida acceso al Internet, podriamos pensar en otras formas de
participar en estos concursos.