Por
Raúl H. Nakasone, Abril de 2007
¿Cómo fue posible que un
puñado de soldados europeos conquisten a imperios como el Azteca
o el Inca?
Los libros de historia dicen casi de todo a su manera; pero dicen casi
nada de la
conquista del mundo supernatural. En el caso del Incario, está
muy claro que la emboscada tendida en Cajamarca no fue tanto para
capturar al Inca; sino para demostrar a sus súbditos que la
cruz, la biblia y el cura eran más poderosos que el dios que el
Inca representaba. El imperio Inca orientaba toda su dinámica
hacia la adoración de sus dioses, la conexión entre los
dioses y ellos era el Inca quien tenía los mismos poderes. El
Inca y sus súbditos llegaron a la plaza de la emboscada a
conocer a los extranjeros y darles la bienvenida, era en si una
oportunidad para el Inca de demostrar su superioridad y su
dimensión de dios. Los forasteros habían estudiado bien
la situación y vieron la oportunidad en bandeja de conquistar,
de un solo golpe, el mundo supernatural de los Incas.
¿Cómo sabemos que hemos
perdido nuestro mundo supernatural?
Antes de ese fatal dia, el Inca y cualquiera de sus súbditos
hubiese, con toda tranquilidad, quemado una cruz o cualquier
símbolo de la Cristianidad. Cualquiera de ellos hubiese tomado
al cura de los pelos y sacudirlo o perseguirlo a patadas o simplemente
zarandearlo hasta humillarlo en público o arrancarle el
crucifijo o la biblia de las manos y zapatear encima o arrancar las
hojas, sin remordimiento alguno. Los emboscadores, si algo de lo dicho
hubiese sucedido, hubiesen atacado de todas maneras, porque en el
fondo,
quizás ellos creían que su dios hubiese pulverizado a los
que
destruían sus símbolos religiosos y ellos quizás
creían que el cura tuviese algún poder divino. Lo cierto
es que, los emboscadores no creían que el Inca tuviese poderes
divinos, y si sabían que sus súbditos estaban
convencidos de ello, por eso nadie podía atreverse a siquiera
mirarle
directamente al Inca a los ojos. También sabían los
invasores que los caballos,
las explosiones de sus armas, las armaduras y el filudo acero que
portaban hacía de cada uno lo que para nosotros hoy en dia es un
tanque de guerra. Sobretodo, ellos sabían que si tumbaban al
Inca, delante
de sus súbditos, estaban tumbando al dios de los nativos de
estas tierras. Al tomar prisionero al Inca delante de sus seguidores, y
al ver que ningún poder divino se manifestaba, el Imperio
construído sobre profundas creencias religiosas, se
desmoronó dentro de cada súbdito. ¿Qué hizo
cada uno al quedarse, de golpe, sin dios? ¿que harías
tú ahorita si de pronto, te quedases sin tu dios?
Antes de ese fatal dia, ningún súbdito podía
mirar
de frente al Inca, todos se arrodilaban a su paso en señal de
sumisión y respeto. Todos ellos creían que el Inca
tenía poderes divinos y que podía usar su mirada para
fulminar al atrevido. Esta misma creencia que sirvió al Inca en
sus conquistas, sirvió en bandeja la oportunidad de perderlo
todo de un solo golpe. Los ejércitos cristianos han utilizado,
con gran habilidad y enorme experiencia, estrategias muy precisas para
someter a otras culturas. Los ejércitos cristianos son expertos
en colonizar mentalmente; pero primero, son muy experimentados en ganar
las batallas para conquistar el mundo supernatural del enemigo.
El excesivo número de iglesias construídas en cada pueblo
invadido, y sobre todas las
tierras conquistadas es parte de esa estrategia. En el Cusco
construyeron una iglesia encima del templo Inca con el claro
propósito de anunciar que el dios de los invasores es superior,
asi cada niño del pueblo sometido sufre este lavado de cerebro,
solamente mirando la construcción. Hoy en dia, la
conquista continúa y ni siquiera necesita de soldados
extranjeros,
ahora esa conquista está en manos de nosotros mismos, de los
descendientes de los mismos nativos. Nosotros los mestizos somos
obligados a preferir nuestro lado español desde nuestra
niñez. Nos bautizan a los dias de haber nacido y nos obligan a
ir a la escuela y a la iglesia Católica durante nuestra
niñez. Y, más tarde, cuando nos educamos
más, algunos empezamos una batalla eterna dentro de cada uno
para encontrar una identidad. Cuando ya tenemos miedo al dios de los
Católicos, ya es casi imposible recuperar nuestro propio mundo
supernatural, es que nunca fuimos dueños de él, nacimos
sometidos, vivimos sometidos y morimos sometidos. Aún cuando
políticamente ya estamos desligados de
España, nuestra dependencia del Vaticano está tán
fuerte como antes. La conquista fue dirigida hacia nuestro mundo
supernatural y estamos tán sometidos que no nos
atreveríamos a quemar, aunque sea a escondidas, una cruz de
madera, ni siquiera quemaríamos dos palitos amarrados en forma
de cruz. Nos han implantado en la mente un terrorismo religioso y
vivimos nuestras vidas con un enorme miedo a dios en vez de vivir con
un enorme
amor hacia nuestros semejantes. Cuando damos una limosna a un mendigo,
lo hacemos porque sospechamos que dios está mirándolo
todo. Y entonces, dar limosna, en vez
de ser una demostración de amor hacia nuestro semejante, en vez
de ser un acto amoroso se convierte en nuestra estrategia para estar
bien con dios (y con nuestra conciencia). ¿Podrías darle
un abrazo al mendigo de la esquina? ¿podrías darle tus
ropas que ya no usas? ¿podrías llevarlo a tu casa y darle
de comer de tu plato? ¿podrías lavarle los pies?
¿Hay alguna esperanza?
El camino hacia la liberación se inicia cuando cuestionamos
nuestras propias creencias religiosas. Después de cuestionarlas
llegamos a alguna conclusión. Si, por ejemplo, nos reafirmamos
en nuestras creencias, debemos también vivirlas porque sino,
estaríamos en lo mismo. Por ejemplo, después de
reafirmarte como cristiano, en vez de solamente
arrojar unas monedas en las manos del mendigo, podrás abrazarlo
y
llevarlo a tu casa a compartir el calor de tu hogar, y no
hacer eso por temor a dios, sino por un genuino amor hacia tus
semejantes. Si, por ejemplo, decidimos deshacernos de nuestra
cristianidad, ello no se logrará en poco tiempo, será un
proceso
muy largo y muy difícil, porque son ideas que nos metieron en la
cabeza desde que estábamos en el vientre de nuestra madre. No se
trata solamente de arrancarnos
ideas profundas; sino de evitar la tentación de inclinarnos
inmediatamente hacia otra religiones por el mismo temor a quedarnos sin
dios aunque
sea momentáneamente. ¿Si te crees libre del cristianismo,
podrías dejar un testamento
que diga que ni en tus funerales ni en tu lápida aparezcan
símbolos cristianos?
¿Crees que la conquista
continúa?
Las conquistas modernas ya no necesitan de ocupación
física de algún espacio, ni de personas verdaderas
combatiendo contra otras personas verdaderas, ya no se necesitan armas
de fuego, ni rayos fulminantes. Solamente se necesita ir a la escuela,
asistir a la iglesia, ver la televisión, mirar videos o
peliculas, exponerse a las propagandas escritas o habladas, utilizar
video juegos, seguir los noticieros, todo sin cuestionar. Nacemos,
ingresamos a la enorme maquinaria que lavará nuestro cerebro y
nos formará como seres útiles al sistema, inclusive
iremos a la universidad, haremos investigación y luego tomaremos
un lugar de liderazgo, después nos jubilaremos y moriremos sin
jamás experimentar la libertad. Cuando nos imponen una religion
desde que llegamos al mundo, nos conquistan nuestro mundo supernatural.
Esa es la verdadera conquista a
la que somos sometidos todos. Si no somos dueños de nuestro
mundo sobrenatural no podemos ser dueños de nuestro destino.
¿Eres suficientemente libre en este momento para decidir adorar
al Sol en vez de adorar ídolos que representan a dioses que no
ves ni sientes? ¿Podrías no bautizar a tus hijos
recién nacidos y dejar que ellos mismos decidan hacerlo o no
cuando tengan conciencia de lo que abrazar una religión
significa?
¿Qué te mantiene atado
al Cristianismo, tu miedo al
infierno, tu ilusión de ir al paraíso, o tu amor por tus
semejantes?
Si es tu amor a tus semejantes, ¿porqué dejas
que otros tengan hambre mientras tú inmisericordemente arrojas
comida a la basura? ¿porqué apuras el paso cuando
sospechas que alguien está estirando la mano hacia ti?
¿porqué sigues acumulando cosas y tienes tánto que
quizás ya no tengas el tiempo para disfrutarlo?
¿porqué no sabes decir "basta"? ¿y te detienes y
decides que
ya tienes lo necesario para vivir y para disfrutar de la vida,
inclusive compartiendo lo que ya tienes? Si te crees cristiano,
¿porqué no haces lo que hizo Francisco de Asis?
¿No crees que si el Papa fuese un verdadero cristiano
confiaría en la
protección de dios en vez de confiar en la protección de
sus guardaespaldas y de su papamóvil de lunas a prueba de balas?
¿Si el Papa cree en dios, porqué tiene miedo de morir?
¿Y si no tiene miedo de morir, porqué no encabeza las
marchas por la paz poniendo el pecho ante la policía anti
motines? El que es dueño de su mundo supernatural no tiene miedo
de morir.
Raul H. Nakasone
Olympia, WA Abril de 2009
Envia tus comentarios a: raulevergreen@hotmail.com
FIN